Viajando como una pluma

"Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir siempre." Mahatma Gandhi (1869-1948).

Después de desprenderme de esa mochila emocional, así es como me siento: liviana, ilusionada, decidida, libre, caminado por la vida y viajando ligera como una pluma. Apasionada por viajar, aquí os presento mi experiencia personal, acerca de mi Viaje...

¡El fascinante viaje de Vivir!

"La Vida es un gran viaje, todos somos viajer@s de este mundo." Lara

¿Nos vamos viajer@s?

Faada

24 de octubre de 2014

¿Qué es el Budismo?

Foto de Camino al Despertar

"¿Qué es el budismo y en que creen los budistas?" 

El budismo es una de las principales religiones del mundo en términos de adeptos, distribución geográfica, e influencia socio-cultural. Mientras que por mucho tiempo ha sido una religión “oriental,” ha estado cobrando una creciente popularidad e influencia también sobre el mundo occidental. Es una religión única en el mundo por derecho propio, aunque tiene mucho en común con el hinduismo en que las dos pueden ser llamadas religiones “orientales,” que creen en el karma (causa y efecto éticos), māyā (la ilusoria naturaleza del mundo), y samsara (el ciclo de la reencarnación) entre otras cosas. Los budistas creen que la última meta en la vida es alcanzar la “iluminación” como ellos perciben su existencia.


No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita" Buda.

Pero, ¿cuál es la historia de Buda?

Siddhārtha Gautama nació en Kapilavastu, actual frontera entre Nepal y la India, h. 560 a.C.-Kusinagara, hoy Kasia, actual India, h. 480 a.C.). Príncipe indio del clan de los Sakyas, fundador del budismo. 

Las menciones biográficas acerca de la vida de Buda son escasas y fragmentarias, y proceden, en su mayoría, de tres grandes fuentes, a saber: los vinaya, los sutta-pitaka y el buddhacarita de Asvaghosa, todos ellos textos posteriores a su tiempo. Por otro lado, en su biografía se mezclan distintas leyendas y tradiciones, todo lo cual imposibilita el conocimiento exacto de fechas y actos.

Hay, sin embargo, cierto consenso en ubicar su nacimiento en el seno de una familia de casta elevada. Su padre, Suddhodana, era monarca de los Sakya, clan de la región de Kapilavastu. A su madre, Maya, no llegó a conocerla, pues falleció una semana después de que él naciera. Tras una infancia y una adolescencia propias de su procedencia cortesana, contrajo matrimonio con su prima Yasodhara, con quien tuvo un hijo varón al que llamaron Rahula. 


A los veintinueve años, hastiado de su condición principesca y muy afectado por los sufrimientos de sus semejantes, decidió abandonar el palacio paterno para encontrar la causa del dolor humano y una vía hacia la libertad. Con este fin, se entregó al ascetismo más riguroso, del cual, sin embargo, no extrajo ningún conocimiento. 

Tras varios años de infructuosa meditación, el día de luna llena de Vesakha (mayo del 523 a. C.) se sentó bajo una higuera sagrada en Uruvela (también llamada el árbol bodhi), a orillas de un afluente del río Ganges, dispuesto a no moverse de allí hasta alcanzar el verdadero conocimiento. Éste le sobrevino durante la noche, una vez superadas las tentaciones que para alejarlo de su fin dispuso el dios Mara, y Gautama obtuvo la iluminación, y se convirtió desde entonces en el Buda, que significa el "Iluminado".

Basándose en su nuevo logro, comenzó a enseñar a sus compañeros monjes, entre quienes ya había ganado gran influencia. Cinco de sus compañeros se convirtieron en los primeros de sus discípulos.

A partir de aquel instante dedicó el resto de su existencia a predicar el dharma, es decir, la doctrina o ley suprema de todas las cosas. Sus primeros discípulos fueron cinco ascetas, antiguos compañeros suyos, ante quienes pronunció en Benarés su primer sermón, conocido como Discurso sobre el movimiento de la rueda del dharma, y en el cual explicó por vez primera la doctrina de las Cuatro Verdades.

Estos cinco ascetas fueron los primeros integrantes de la sangha («la comunidad»), la cual fue ampliándose durante los siguientes años, dedicados íntegramente por Buda a la difusión de la nueva fe y a la organización de la bhikku, la comunidad monástica del naciente budismo.

Foto de Camino al Despertar
¿Qué había descubierto Gautama? 

Que la iluminación yace en el “camino medio”, ni en lujosas complacencias, ni en la auto-mortificación. Más aún, él descubrió lo que sería conocido como las “Cuatro Nobles Verdades” – (1) vivir es sufrir (Dukha), (2) el sufrimiento es causado por el deseo (Tanha, o “atadura”), (3) uno puede eliminar el sufrimiento mediante la eliminación de todas las ataduras, y (4) esto se alcanza siguiendo el óctuplo noble sendero. 


El “óctuple sendero” consiste en tener una correcta: 1) comprensión, 2) pensamiento, 3) palabra, 4) acción, 5) ocupación (siendo un monje), 6) esfuerzo (recanalizar los malos instintos y alimentar los buenos), 7) atención (meditación), y (8) concentración (enfoque). 

Las enseñanzas budistas fueron reunidas en la Tripitaka o “tres canastas.” [Win Corduan, Neighboring Faiths (IVP; 1998) :220-224]. 

Tras estas enseñanzas distintivas, hay enseñanzas comunes con el hinduismo, llamadas Reencarnación, Karma, Maya, y una tendencia a comprender la realidad como Panteísmo en su orientación. El budismo también ofrece una elaborada teología de deidades y seres exaltados. Sin embargo, al igual que el hinduismo, el budismo puede ser difícil de precisar considerando su opinión sobre Dios. Algunas corrientes del budismo podrían legítimamente ser llamadas ateístas, mientras que otras pudieran ser panteístas, y aún otras teístas, tales como el Budismo de la Tierra Pura. Sin embargo, el budismo clásico, tiende a guardar silencio acerca de la realidad de un ser superior y por lo tanto es considerado ateísta.


El budismo actual es muy diverso. Está más o menos dividido en dos grandes ramas de Theravada (pequeños vasos) y Mahayana (grandes vasos)


El Theravada es la forma monástica en la que se reserva la iluminación última y el nirvana para los monjes, mientras que el budismo Mahayana, extiende sus metas de iluminación también a los laicos, esto es a los que no son monjes. Bajo estas categorías se pueden encontrar numerosas ramas, incluyendo el Tiantai, Vajrayāna, Nichiren, Shingon, Tierra Pura, Zen y Ryobu entre otros. Por tanto, es importante para los extraños que buscan entender el budismo, que no pretendan conocer todos los detalles de una escuela del budismo en particular, cuando todo lo que han estudiado es el clásico budismo histórico. [Corduan, 230].

Es importante estar conscientes de que Buda nunca se consideró a sí mismo como un dios, o un ser divino de cualquier tipo. Más bien, él se consideró a sí mismo como un ‘señalador de camino’ para otros. Sólo después de su muerte, él fue exaltado al nivel de un dios por algunos de sus seguidores, aunque no todos sus seguidores lo vieron de esa manera. Sin embargo con el cristianismo, está claramente establecido en la Biblia que Jesús es el Hijo de Dios (Mateo 3:17) - “Y hubo una voz de los cielos, que decía: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” y que Él y Dios son uno (Juan 10:30) - “Yo y el Padre uno somos.” Uno no puede considerarse realmente un cristiano sin profesar la fe en Jesús como Dios.

Jesús enseñó que Él es el camino, y no simplemente uno que muestra el camino, como lo confirmaJuan 14:6, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Para cuando Gautama murió, el budismo había adquirido una mayor influencia en la India. Trescientos años después de su muerte, el budismo se había extendido tanto, que abarcaba casi toda el Asia. Las escrituras y los dichos atribuidos a Buda, fueron escritos cerca de cuatrocientos años después de su muerte. Este período posterior entre su muerte y los escritos o comentarios conteniendo sus mensajes, ocasionó que surgieran muchos desafíos de estudiosos, sobre la autenticidad y confiabilidad de los escritos budistas.

El Buda vivió y murió mucho antes del tiempo de Jesús. Sus viajes nunca lo llevaron más allá de doscientos kilómetros de su hogar. La Biblia y su mensaje parecen no haber sido conocidos por Buda, y de hecho, él nunca habló de Dios, o Jesús; consecuentemente, los budistas generalmente no hablan de Dios como lo hacen los cristianos. En su forma clásica, el budismo no habla de ningún Dios personal o Ser Divino.

El pecado es mayormente entendido como ignorancia. Y donde fue entendido lo consideraron como un “error moral,” el contexto dentro del cual el “bien” y el “mal” son entendidos, es inmoral. El karma es entendido como un balance natural y no es impuesto personalmente. La naturaleza no es moral; por lo tanto el karma no es un código moral, y a última instancia, el pecado no es moral. Por lo tanto podemos decir, de acuerdo al pensamiento budista, que nuestro error no es a última instancia moral, puesto que ultimadamente es sólo un error impersonal y no una violación interpersonal. La consecuencia de este pensamiento es devastadora. Para el budista, el pecado es más semejante a un error que a una transgresión contra la naturaleza de un Dios omnipotente. Este entendimiento del pecado no está de acuerdo con la conciencia moral innata de que el hombre está condenado por su pecado ante un Dios santo (Romanos 1-2).

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Puesto que el pecado es un error impersonal y corregible, no está de acuerdo con la doctrina de la depravación, que es una doctrina básica del cristianismo. La Biblia nos dice que el pecado del hombre es un problema de eterna e infinita consecuencia.

La opinión del budista sobre el pecado difiere grandemente. Por lo tanto no hay necesidad de un Salvador que rescate a la gente de sus pecados condenables. Para el cristiano, Jesús es el único medio de rescate de la condenación eterna por nuestros pecados personales (e imputados). Para el budista sólo hay una vida ética y el valerse de la meditación hacia seres exaltados para la esperanza de alcanzar tal vez la iluminación y eventualmente el nirvana. Pero lo más probable, es que uno tendría que pasar a través de un número de reencarnaciones para pagar la vasta acumulación de deuda del karma. Para los verdaderos seguidores del budismo, la religión es una filosofía de moralidad y ética, encapsulado dentro de una vida de renunciación al egocentrismo. Uno puede apelar a incontables Bodhisattvas (“Budas en proceso”) o Budas (Gautama es visto después como uno entre muchos Budas) [Ibid.,229]. Pero la realidad última es impersonal y no relacional, por lo que no es amorosa. No sólo Dios es visto como algo ilusorio, sino que al disolver el pecado en un error no moral y al rechazar toda la realidad material como māyā (“ilusión”) aún nosotros mismos perdemos nuestro “ser.” La personalidad misma se convierte en una ilusión.

Cuando se le preguntó ¿cómo comenzó el mundo, qué o quién creó el universo?, se dice que el Buda guardó silencio porque en el budismo, no hay principio ni fin. En vez de ello hay círculos interminables de nacimiento y muerte. 

Uno podría preguntarse ¿qué clase de Ser nos crearía para vivir, soportar mucho dolor y sufrimiento, y luego morir, una y otra vez? Puede llevarle a uno a considerar, ¿cuál es el objeto, por qué molestarse? Los cristianos saben que Dios envió a Su Hijo a morir por nosotros, solo una vez, para que nosotros no tengamos que sufrir por una eternidad. Él envió a Su Hijo para hacernos saber que no estamos solos, y que somos amados. Los cristianos saben que hay más en la vida que sufrir, y morir (2 Timoteo 1:10“…pero que ahora ha sido manifestada por al aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.”

El budismo enseña que el nirvana es el estado más alto del ser, un estado de existencia pura. Y es alcanzado por medios relativos al individuo. El nirvana desafía la explicación racional y el orden lógico y por lo tanto no puede ser enseñado, sólo realizado. 


En contraste, Jesús fue muy específico. Él nos enseñó que nuestros cuerpos físicos mueren, pero nuestras almas ascienden para estar con Él en el cielo (Marcos 12:25) - “Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos.” Para los budistas no hay un Padre misericordioso en el cielo, quien envió a Su Hijo a morir por nuestras almas, por nuestra salvación, para proporcionarnos el camino para alcanzar Su gloria. El Buda enseñó que la gente no tiene almas individuales porque el ser individual o ego es una ilusión.

Foto de Camino al Despertar
Fuente: Gotquestions.org


Conceptos del Budismo que debes saber

Samsara (s):  Es el ciclo infinito de nacimiento y muerte en el cual todos los fenómenos están en continua transformación por la ignorancia; es el mundo del sufrimiento

El budismo considera el Samsara como lo opuesto del Nirvana o Iluminacion.

El Samsara es visto como mera ignorancia de la verdadera naturaleza del ser,  lo que lleva a la confusión de creer que el cuerpo es el verdadero yo.

Samsara, la rueda de la Vida y el sufrimiento.
Nirvana (s, j. nehan): Literalmente extinción. Originalmente se refiere al estado de iluminación del Buda por el cual alcanza la extinción de las ilusiones y la destrucción del karma que causan los renacimientos. 

En el budismo Mahayana indica el estado por el cual se está más allá del nacimiento y muerte, es decir la sabiduría y la última verdad después de que la ignorancia y el deseo han sido extinguidos.

Ascensión hacia el Nirvana (Iluminación)
Algunos pensamientos y citas de Buda


"No hay incendio como la pasión: no hay ningún mal como el odio".

"El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional".

"Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses. Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar".

"Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos".

"Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas".

"Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota, la victoria de alguien quien se ha logrado dominar a si mismo".

"La reflexión es el camino hacia la inmortalidad (nirvana); la falta de reflexión, el camino hacia la muerte".

"El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato".

"Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo".

"Pocos son entre los hombres los que llegan al otro lado de la orilla; la mayor parte corre de arriba a abajo en las playas de la ignorancia".


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1 comentario:

Lara Galván dijo...

Hola Amig@s, ¿os ha gustado la entrada?
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